En ataúd de cartón piedra y con la dignidad del pergamino vuelve al polvo la Prensa Obrera. Inútil mausoleo, la Biblioteca Nacional, con sus guardias de escribas, no han evitado que miles de ejemplares fueran polvillo, aquella forma de existencia tan cercana a la eternidad.
La Prensa Obrera es galardón del norte de Chile. Distinción del pampino. Durante el último decenio del siglo pasado, y hasta la última crisis del salitre, miles de periódicos en remolinos de viento se desperdigan en la pampa. Miles. Juguetean en el aire hasta llegar al rajo o quedar atrapados en la piedra del desmonte, en el fondo de la covacha. Lentos en el chinchel, bulliciosos en el puerto, precavidos en la oficina, inasibles para su administración. El periódico obrero fue burlón saltimbanqui al lado de aquel otro, periódico mercantil regular, satisfecho, reposado en la mesa del empleado.
La Prensa Obrera fue así arena del desierto, puna de la pampa, derrotero del nortino. Financiada por trabajadores, su destino son los trabajadores, trabajadores la imprimen y denuncian su explotación. Su función: educar políticamente a los trabajadores. Su estima: la injusticia denunciada. Su esperanza, su gran esperanza: la revolución, ese "rojo amanecer", su desconsuelo: esa mezquina publicidad, sus amores la correspondencia de las oficinas, su pasión la propaganda política, su desvelo: la necesidad de más y más corresponsales. Su rabia: las fichas, los enganches, la comida vaporina, los despidos.
La prensa mercantil rotula a los otros periódicos, a esos periódicos a los que fácil e inexactamente llamamos oficiales, los que su tinta traza precios, valores de productos, itinerarios de trenes y barcos, henchidos de propaganda y que en breves columnas dan cuenta de la oprobiosa "vida social". Justo es decirlo, informa deacontecimientos nacionales y extranjeros y es funcional a una emprendedora burguesía industrial que luchó desde la miseria y que logró, producto de su esfuerzo, coludirse con el capital extranjero, cuando tuvo suerte. Pienso en "El Industrial", "El Diario" o "El Comercio" de Matías Rojas en cuyas prensas también se cinceló el desarrollo económico de la región. Otros periódicos localistas están simplemente al servicio de políticos burgueses y comerciantes, son periódicos jocosos que no pasan de la crítica coyuntural e insulsa.
De estirpes diferentes ambos estilos de periodismo coexisten hasta la última crisis del salitre, ambos sustentan generosos el Periodismo Nortino (ver Anexo 1), sin embargo dichos estilos no coinciden, tampoco su evolución, más prolífico el de los obreros, pero son sus periódicos más efímeros que los de comerciantes e industriales.
Hermano mayor de la Prensa Obrera fue "El Marítimo", semanal como la mayoría, comienza como todos ellos con cuatro páginas que aumentarán a ocho. Esfuerzo de la Mancomunal de Antofagasta, ejemplo tanto por su presencia que acompaña a los años 1903, 1904, 1905 y 1906, como por su directa relación con el proletariado organizado. Su subtítulo le señala: "Su misión es proclamar el ahorro i la unión del elemento obrero a fin de mejorar su condición social y económica". Le cambian más adelante: "La emancipación del obrero debe ser obra del obrero mismo". "El Marítimo" como sus hermanos, editorializan la explotación. Difunden textos políticos. Proclaman encendidos reportajes sobre las condiciones de trabajo en la pampa salitrera. Comentan acontecimientos nacionales. Cada columna es surco, cada letra semilla, siembran información del interior, la pampa, de Coloso, de otras mancomunales y gremios, perfilan a sus líderes, difunden ardorosamente actividades proletarias, saludan actos, llaman a reuniones.
A la Prensa Obrera la estatuyó una sola pasión, de allí su seguro derrotero, la similitud de su letra, ese mismo encendido ardor. Homogeneidad que se cumple inclusive en el espacio y periodicidad con que se alberga la literatura. Caro amor éste, laurel que no poseen otros periódicos, el publicar tanta poesía. Una poesía de la pampa salitrera que fue abundante como el caliche. A la sombra de cada máquina, en cada rincón del enclave se hilvanaron las letras de un poema llamando a la revolución, era el salitre abono de estos luceros de la pampa. La Prensa Obrera esparció las poesías sin concierto ni regularidad, -excepción la Musa Obrera de "El Marítimo"-, destellan en el rincón de una columna, otras veces fueron ausentes, o bien en fulgor y generosas conmemoran fechas o hechos notables.
La poesía publicada en la Prensa Obrera por su solo aspecto cuantitativo es sustantiva e ineludible (más, también hay señales de vida de esta literatura proletaria en la prensa mercantil, en escasos libros publicados, en el rincón de una libreta de pago o en la memoria de algún abuelo. Sólo que en la Prensa Obrera su esencia es diáfana.), más, es también original, posee estilo, motivos y un lenguaje que le son propios.
Pero, distante a las corrientes que consagran nuestros críticos e historiadores, sufre pena de ausencia, su disidencia la sancionan con omisión, le amortajan con el manto del silencio y la embalan rumbo al olvido. "Apenas, a veces, suena algún nombre de algún poeta como un recuerdo curioso o como una referencia pintoresca" observaba Mario Bahamonde en su "Antología de la Poesía Nortina". Honor de la Prensa Obrera el conformar el corpus. Mas, de quién la mezquindad del olvido?. A. Grammsi enseñaba que cada clase social conforma a sus intelectuales. Estos hombres cantaban a la revolución, no a los motivos acordes a la burguesía nacional. Sólo así es comprensible la omisión. "Los pampinos fueron los primeros chilenos que vislumbraron la estrella de una nueva sociedad. A su desvelo social, a su presentimiento de una más diáfana justicia humana, le debemos la primera bandera socialista que enardeció los aires de la patria" ("Semblanza del norte chileno" A Sabella. Ed Universitaria 1955, Pag. 81) y ellos, como escritores no hicieron menos. Construyeron el discurso rebelde a partir de su propia identidad, volvieron sus miradas sobre sí y socializaron éstas, la percepción de sus vivencias, así concurrían a la conformación de una identidad de clase que nació en el aislamiento del enclave salitrero, en esa pampa que en quechua significa lugar amplio y desolado. Pero más rasgos les señalan y distinguen.
Su anonimato que es significativo y peculiar: casi la mitad de la poesía recopilada tiene autores que quisieron ocultar sus nombres, unos dejaban sus iniciales, otros ni siquiera eso, los menos buscaban un pseudónimo (Con la actual perspectiva temporal, con acuciosa observación del lenguaje y preocupación extraliteraria es posible determinar nombres de escritores, sus obras, la evolución de ellas, y su aporte a esta literatura). Su singular concepción de la Prensa Obrera como editorial, compromiso bajo el cual el poema germina efímero como la flor de un cactus, fugaz como un periódico (En sólo una de las poesías recopiladas se indica que esta es parte de un libro de poemas). Escriben sus versos para él, quizás los leyeran en un acto. No más. Así, con ejemplar y singular modestia entienden la Literatura de la Pampa Salitrera.
Elemento integral, constituyente de esta literatura es el ejercicio de la propia identidad como expresión del proletariado. El pampino asumida su participación en su clase social, persevera en la concientización consagrando a tal ideal los motivos recurrentes de su literatura: el anticlericalismo, su percepción del futuro, el cambio por medio de la lucha, la idea de unidad, y otros. Pero estos motivos no responden ni a intereses particulares ni son sólo distintivos de la producción literaria de un escritor, son referentes colectivos, partes integrales de la cosmovisión de ese proletariado. En este sentido el discurso poético verbaliza el sueño, objetiva la esperanza y con ello aporta a la autonomía de esa, su clase social.
Este discurso poético, pariente cercano de la poesía épica, evita remitirse a la interioridad del hablante, destaca lo referido o enunciado, y la historia o anécdota (ya sea ambiente, fecha o grupo humano), los que emergen y se instalan solventes, trágicos, apabullantes asfixiando la enunciación, en flagrante perjuicio de una verbalización rica depurada y primorosa, esta, mediante recursos como metáforas, reiteraciones, antropomorfizaciones ordenadas en una semántica bipolar deja implícita en el texto una omnipresente y pujante sensibilidad social, y en lo explícito muestra una analogía estructural con el discurso político. Es la transposición literaria de una cultura racionalista decimonónica y una concepción político-mítica de su praxis.
Mas que el poeta criollista que con sensibilidad ve y describe el pueblo, en la Literatura de la Pampa Salitrera el poeta es el pueblo. (De acuerdo a la división social del trabajo existente en el enclave, y a las exigencias de las mancomunales, el oficio de poeta es complementario al de trabajador. No hay poeta que no sea trabajador asalariado), el poeta trabajador que, en tanto poeta, o mejor sujeto lírico, tiene humor, ironía, agilidad, y una inteligente y original visión de su circunstancia. Comparte lo fundacional de todo discurso poético creando una significación a sus símbolos, los que descubren su sentido no en la sensibilidad particular de un poeta, sino en la cosmovisión pampina. Su discurso, esta influido por la percepción y la concepción estética propia de esta categoría social, el pampino. El recurso literario se construye bajo la influencia de una función política, pero escapan al ardor revolucionario algunos poemas dedicados al amor por una mujer y otras pocas parodias. Hay matices, variantes en lo formal que dan amplitud a esta literatura, y que se concentran en la prensa mercantil pero como ya antes insinuábamos es el motivo el eje caracterizador de este corpus y éste está en ella. Este hegemónico desarrollo del motivo sostiene peculiaridades: uso de mayúsculas en palabras que corresponden a ideas fuerza, alteración de la sintaxis, uso impropio de palabras, hierros en el planteamiento y trato del argumento, no obstante la relación entre el significante y su nuevo significado concurre indemne, cada símbolo es flama de incendiaria pasión, cada estrofa augurio de tormenta, cada poema una esperanza de ese "nuevo sol". No se esta recreando un lenguaje poético, está naciendo uno. Más que una corriente literaria es una nueva literatura.
Inserta en el enclave minero, y en perfecta coherencia con las consecuencias de él, la clase allí presente genera una forma de expresión -la literatura- que se disgregará, en la medida que se solucione el enclave. Cuál fue el campo de influencia de esta literatura?, cuáles sus proyecciones?. Ni siquiera hemos planteado las preguntas adecuadas. Mientras, esta literatura pervive hoy petrificada como momia en la soledad de la pampa, arropada en calcáreo papel, cercana a la eternidad del desierto. E intimidada por la cruel justicia que humilló al pampino cuando su trabajo no pagó los lujos de la burguesía.
Cual tren que avanzó generoso sobre dos rieles los textos de esta Literatura de la Pampa Salitrera se asentaron en uno de dos modelos: la Poesía Popular, o una Poesía Impostada. Ahora si quisiéramos comentar la totalidad de la literatura publicada por la Prensa Obrera debiéramos hablar de una tercera categoría que percibimos como Préstamos Literarios (Insuficiente como toda clasificación e incapaz de fijar una producción literaria que estuvo en constante mutación, estas definiciones son abstractas, ningún poema es perfecto ejemplo de estos dos rangos, pero esta categorización nos permite precisiones que aportan a la comprensión de esta literatura.).
La poesía popular es ruda como el pampino, árida, reticente al uso de metáforas, imágenes, aliteraciones, concede más el hipérbaton, la comparación, la antropomorfización. Su lenguaje, erizado de localismos, anglicismos, etc., corresponde a un nivel culto. Es el lenguaje del mancomunado autodidacta, que concibe la educación como importantísima dentro de su jerarquización valórica, y, formado en las bibliotecas de sus organizaciones, padece también la austeridad de ellas.
El discurso poético exalta el referente, lo aludido, en su condición objetiva, unívoca. La veracidad histórica por sobre la construcción lingüística y sus alusiones. Campea lo denotativo. Le preocupa lo inmediato, la situación social actual y cercana. Su discurso poético se acerca a la narrativa y concluye enjuto, la interioridad del hablante lírico se desdibuja y hay que sumergirse en la infratextualidad, recurrir al paradigma, para atinar precisiones sobre el hablante implícito.
En su aspecto formal, le es habitual la rima interna y la rima externa consonántica que le otorgan al discurso velocidad, dinamismo, cadencia que algunas poesías precisan indicando el título de una canción con la cual esta coincide. Otra vertiente inserta en este modelo son las poesías con cuartetos que preceden decastetos octosilábicos, configurados según la construcción de la décima espinela las cuales acusan influencia sureña, de allí "De la Pampa" y "Versos Populares de los Poetas Mejilloninos". Representativa de la poesía popular en su conjunto es "Adios Lastenia", poesía de estructura formada por cuartetos los cuales no denuncian ni una rima ni un ritmo preciso. El discurso, por decir lo menos, es descuidado. Se repiten verbos o nexos sin llegar a construir reiteraciones ("ocultas-ocultos", o, "cual") y no siempre se respeta la concordancia. Es obviamente la preocupación por lo que se dice más que del como se dice. Es el fondo sobre la forma. De lectura expedita, con un estilo que facilita su repetición se inclina hacia una poesía de carácter oral. ADIOS LASTENIA
Adios Lastenia, yo te maldigo
centro de especulacion y usura
a ti y a toda tu vil basura
que ocultas, ocultos en tus senos cual castigo
Estrecho circo de intriantes y menguados
forman tu base y tu direccion,
de chismes recogidos en el poblado
Y recibido con jubilo en la Administracion.
Yo te maldigo en ti a los tiranos
que cual viejo y escarnio de Lastenia
caeran por el roto despedazado
por su proceder crual e inhumano.
Yo te maldigo junto con ellos
al Administrador, Corrector, Boticario
cual infames verdugos del proletariado
al que tratais cual pobre vasallo.
Ladiers
El Marítimo
Antof. 1903 Oct. 31
Luego esta la poesía impostada. Se dibuja mayor presencia del yo poético. Muchas de las poesías están firmadas, algunas con nombres completos, otras con iniciales o pseudónimos. El discurso poético se revela generoso de metáforas, imágenes y una adjetivación rimbombante, plétorica de cultura. El vocabulario acusa previas lecturas de los clásicos que se denuncia en la adjetivación (sacra llama, homérico), lecturas que también las causa la paráfrasis de versos de poemas famosos, y su léxico que excede el uso de una norma culta (oriflama, marasmo, otea). Esta el caso de los sonetos, construcción poética típica de la época clásica española y una de las formas complejas de la lírica.
Estos autores poseen una educación básica formal, conocen escritores y teóricos del siglo pasado y reflejan la influencia de un romanticismo decimonónico tanto en la concepción de la lucha
social como del modelo futuro de socialismo o anarquismo. Algunos de ellos marchan a la cabeza del movimiento obrero y desde el enclave mantienen una activa correspondencia con otros poetas.
El discurso poético en su aspecto formal presenta una rima menos obvia que la anterior, sus versos largos le restan musicalidad y le predisponen más a la lectura, a diferencia de la poesía popular que se inclina más a la transmisión oral.
En este segundo estrato el texto se manifiesta como referente, el origina su realidad, es el resultado del ejercicio de una mayor abstracción del poeta. En la poesía popular el hablante lírico no va más allá en sus personificaciones que autoidentificarse en el pueblo, en la poesía impostada los horizontes del hablante se expanden, este muestra un desplazamiento de los puntos de hablada mucho más rico. Hay también más mediatez respecto a la realidad social.
Cercana al ideal de poesía impostada por la presencia de recursos como metáforas, rima, ritmo y por su vocabulario es "La Miseria" poesía que juega con la personificación sin ir a un lugar común de la literatura (Sabella habla de la "tendencia metafórica-zoológica de los obreros calicheros" en "Semblanza del norte chileno" Pg. 62 ilustrando el afán del pampino por nombrar metafóricamente los oficios, herramientas y lugares).
LA MISERIA
Yo soy la miseria, la tetrica suerte,
Yo soy una arpia de fauces hambrientas
con garras de tigre, con garras sangrientas
que hieren las almas con fiero furor.
Yo soy la haraposa, la negra fantasma
que asola los lares con ansia infinita
la palida diosa, la diosa maldita,
Temblad miserables, yo soy la miseria, yo soy el terror!
Goyo Diaz
El Marítimo.
Antof. 1904 Dic. 3
Importante concesión hace la Prensa Obrera a los Préstamos Literarios, o textos no escritos en el enclave salitrero, particularmen te para las conmemoraciones de fechas o fiestas como el Primero de Mayo, 18 de septiembre, etc. Todos estos textos tienen en común su claro compromiso social, sirven de propaganda, difunden conceptos políticos. Son obras de poetas chilenos o traducciones de poesías extranjeras -no es frecuente encontrar latinoamericanos, sí españoles-; y su signo es la solidaridad con el proletariado. Ejemplo es Alejandro Escobar y Carvallo poeta santiaguino, que respecto a la masacre de la Escuela Santa María de Iquique, escribía:
Silva Renard, masacrador hambriento
chacal inmundo, de bestial ralea!
De los caidos el final lamento...
Apague en tu cerebro toda idea!
El Coronel Ledesma, vil lacallo,
No sera libre de purgar su culpa.
Envie el cielo sobre el tigre un rayo
que lo disuelva en asquerosa pulpa!...
El Trabajo
Antof. 1907
Los préstamos literarios comprenden también la publicación de folletines, típicos en los periódicos de la época, los que la Prensa Obrera asume e inserta desde su visión de mundo. (ver anexo 2)
La Literatura de la Pampa Salitrera forjó en baluarte de poesía el Memorial más hermoso y fidedigno de un preclaro momento de la historia del proletariado. Testimonio de la visión de mundo del obrero, de su sentir, de sus necesidades y aspiraciones, testimonio también de la conciencia colectiva de esa clase social que camina ya con su historia, con su moral, con su cultura, y con una madura depurada sensibilidad.
jueves, 1 de octubre de 2009
PRENSA Y LITERATURA EN LA PAMPA SALITRERA
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LOS PAGOS DE GASTOS COMUNES SE PUEDEN HACER EN PORTERÍA DE CALLE PARIS LOS SABADOS DE 16 A 21 HRS.
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